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Cultura / El Hilorio

Las de la Luisa

En la provincia de Gerona
habitaba un matrimonio
ella se llamaba Luisa
el marido era Isidoro.
Tenían buen capital
siempre se llevaron bien
escuchen con atención
lo que vino a suceder.
Hallándose en posesión
de poder prestar un real
los vecinos de aquel pueblo
ninguno los mira mal.
Es lo que sucede hoy
en esta maldita tierra
tenemos que mirar bien
a los que tienen las perras.
Muchas veces el dinero
vale para crear vicios
y eso le pasó a la Luisa
y así ha matado a sus hijos.
Este tal Don Isidoro
tuvo una muerte tan fatal
a muerto en noventa días
de una tisis galopal.
Al morir dejó Isidoro
a su estimada Luisa
catorce reales diarios
y en el pueblo varias fincas.
También la dejó Isidoro
además de muchas fincas
treinta y cinco mil pesetas
para crear la familia.
Pero todo la fue poco
a esa mujer sin sentido
por casarse con un joven
le dio muerte a cuatro hijos.
Un mocito de aquel pueblo
que por nombre tiene Antonio
entraba mucho en casa
en vida del matrimonio.
Después de muerto Isidoro
el joven siguió lo mismo
hasta que vino a caer
en poder del enemigo.
Con su madre estaba solo
nadie más vivía en casa
cuando un día por la tarde
le entregaron una carta.
Enciende Antonio el cigarro
se pone a leer con calma
cuando ve que es de la Luisa
y que le espera sin falta.
Para tratar un asunto
que a ser un gran negocio.
Antonio en toda la noche
no pudo cerrar lo ojos.
Derecho se fue a la casa
por la mañana temprano
y ella que estaba en la puerta
le ha cogido por la mano.
Le sube a una habitación
y cerrado bien la puerta
empuña un gran cuchillo
y dice de esta manera:
Ya era Antonio mío
que contigo me atreviera
a decirte lo que siento
pues ya perdí la vergüenza.
Me encuentro loca por ti
tu te casarás conmigo
y si me dices que no
me mato con el cuchillo.
Antonio por el momento
se ha quedado pensativo
y después que rompe a hablar
estas palabras la dijo:
Bien comprenderás mujer
que para pasar la vida
a ti te estorba mi madre
y a mi toda tu familia.
Entonces dice la Luisa
cegada por el demonio:
Con este mismo cuchillo
los voy a dar muerte a todos,
pues si tú te comprometes
a hacer lo que estás diciendo
nos casaremos los dos
y ambos juntos viviremos.
Tú tienes que acompañarme
te pondrás sobre la puerta
para cuando entre Juanito
escacharle la cabeza.
Con que manos a la obra
no me dejes mal Antonio
yo me voy con el cuchillo
donde están los dormitorios.
Al entrar en la cocina
se ha encontrado con la Luisa
que es la niña más pequeña
de toda aquella familia.
Hoy he madrugado mucho
mamá ¿verdad que soy lista?
Me tienes que dar un beso
pues ya estoy en la cocina.
El beso que te he de dar
te lo daré de una vez
hundiéndote en la cabeza
la mano del almirez.
Cayó envuelta en su sangre
a los pies de aquella fiera
y ella dice muy tranquila
una menos de la cuenta.
Se dirigió al dormitorio
donde se encontraba Emilio
y no hubo más palabras
que darle con el cuchillo.
Al momento sin cabeza
quedó el desgraciado niño
pues se la cortó su madre
con aquel grande cuchillo.
Y sin entretenerse un punto
con el corazón de fiera
se dirigió hacia la cama
donde estaba Micaela.
De rodillas en la cama
estaba la pobre niña
y al ver entrar a su madre
estas palabras decía:
!Que mala noche he pasado
mamá del alma querida
soñé que me habías matado
y ahora veo que estoy viva!.
Pero aquella mala madre
sin hacer caso a la niña
la atraviesa el corazón
y allí la dejó sin vida.
Con aquel pelo tendido
y aquel mirar criminal
se va en busca de Manuela
con el cuchillo tenaz.
Manuela al verla venir
se dirigió hacia su madre:
¿que vas a hacer y que has hecho?
yo daré parte al alcalde.
Lo que hago está bien hecho
te voy a quitar la vida
porque todos estorbáis
para vivir yo tranquila.
Pero como ya Manuela
contaba dieciséis años
emprendieron la pelea
y estuvieron largo rato.
La madre al ver que no puede
vengarse de la Manuela
le daba voces a Antonio
para que a ayudarla fuera.
Pero Antonio no la oye
porque en ese mismo momento
está matando a Juanito
como un lobo carnicero.
La niña pudo escaparse
y entrar en la habitación
ata dos sabanas juntas
colgándose por el balcón.
Un vecino de aquel pueblo
pasó por la misma calle
agarró a la pobre niña
y la ayuda a descolgarse.
Cuando ya la vio en el suelo
y ve que tanto suspira
la dice: ¿que te ha pasado
para estar tan afligida?.
Y la niña le contesta
con palabras temerosas
se ha convertido mi madre
en una fiera asombrosa.
Cegada por el querer
de un hombre que está escondido
ha matado a mis hermanos
con un enorme cuchillo.
Dan parte a la autoridad
y sin perder un momento
viene la guardia civil
con un sargento del puesto.
Tomaron bien las medidas
hasta que pudon entrar
estaban en sus faenas
que no pueden terminar.
Los encuentran a los dos
como sangrientos leones
despedazando a los niños
metiéndolos en cajones.
Los amarran con cadenas
los llevaron a la cárcel
los sacan por una finca
por donde no nos ve nadie.
Los vecinos de aquel pueblo
cuando saben el suceso
quieren matar a los dos
y que no los lleven presos.
Hoy en día los dos se ven
amarrados con cadenas
cuando salga el juicio oral
daremos fin a al escena
Mujeres las que estéis viudas
mirad siempre por los hijos
y no los abandonéis
por guiaros de los vicios.
Escarmentad en la Luisa
que esté en la cárcel metida
por guiarse de los vicios
la van a quitar la vida.
Dispénseme el auditorio
por favor y sin dinero
no he estudiado ortografía
soy un pobrecito ciego.