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Cultura / El Hilorio

Crimen en los Barrios

Les voy a explicar señores
un suceso de dolor
que tan solo al referirlo
se estremece el corazón.
En el pueblo de los Barrios
de la provincia León
está próximo a Valencia
este caso sucedió.
En el ya citado pueblo
un hombre sin corazón
a una pobrecita joven
cruelmente asesinó.
Este hombre sin entrañas
en dicho pueblo habitaba
y es conocido por Botas
en toda aquella comarca.
Y según la gente cuenta
a su servicio tenía
a una que, aunque era joven,
él con ella se entendía.
Pues según cuenta la gente
maritalmente vivían
y hay algunos que aseguran
que era su propia hija.
Pues hace bastantes años
a su servicio cogió
a otra joven y al momento
de ella se enamoró.
De palabras y promesas
como pudo la engañó
y cuando iba a ser madre
el traidor la abandonó.
De estos amores malditos
nacía una pobre niña
y esta madre con paciencia
criaba a su pobre hija.
Ya hacía bastantes años
que en otro pueblo habitaba
ni ella pensaba en él
ni él de ella se acordaba.
Una enfermedad traidora
a la pobre madre mataba
dejando a la pobre hija
en el mundo abandonada.
Al verse sola Florencia
que así la joven se llama
trató de buscar trabajo
y a servir se colocaba.
Y al cabo de algún tiempo
llegó al pueblo de los Barrios
pronto quedó colocada
en casa de aquel malvado.
La pobrecita Florencia
cumplía su obligación
sin pensar que aquel infame
sería su perdición.
Este tal pequeño Botas
que así el criminal se llama
con intenciones perversas
pronto en ella se fijaba.
Y la pobrecita joven
como pudo la engañó
y al cabo de poco tiempo
también logró su ilusión.
Así pasaron los años
hasta que ella se enteró
que con otra era casado.
Entonces la pobre joven
mucha vergüenza la daba
y muy pronto decidió
marcharse de aquella casa.
Y llamando a su amante
de esta manera le hablaba:
quiero marcharme de aquí
mejor hoy que no mañana.
No pensaba la infeliz
que al decir estas palabras
ya su sentencia de muerte
allí dejaba firmada.
Él trató de convencerla
pero ella le contestó:
Yo me marcho de tu lado
ya no hay otra solución.
Llegó el veinte de mayo
¡oh que día tan desgraciado!
para la pobre Florencia
que su vida a terminado.
Aún trató de convencerla
y al no conseguir nada
al momento decidió
de tomar cruel venganza.
El día veinte de mayo
el de su casa salía
en compañía de un amigo
a la feria de Mansilla.
A la salida del pueblo
a su amigo recordaba
que algo se le había olvidado
y a su casa regresaba.
Al ver que la pobre joven
solita en casa se hallaba
como un tigre vengativo
sobre ella se abalanza.
Y sacando un gran cuchillo
el vientre la atravesó
sin temer a la justicia
de arriba abajo la abrió.
En un gran charco de sangre
la pobre joven quedaba
con el cuchillo clavado
que el infame la dejaba.
Llegado junto al vecino
como si nada pasara
pero al cabo de un momento
el vecino se fijaba.
Que algunas gotas de sangre
llevaba en la americana
y él al punto sorprendido
al ver que en él se fijaba.
Resuelto y sin vacilar
de esta manera le hablaba:
Esta sangre es de un conejo
que matara esta mañana.
Ya lo dejé preparado
para la noche cenar
pero al cabo de unas horas
el cadáver descubren ya.
Bañada en su misma sangre
a esa joven desgraciada
al ver aquel triste cuadro
atónitos se quedaban.
Horrorizados de espanto
sin poder decir palabra
allí en medio de la estancia
aquella infeliz se hallaba.
Con el cuchillo clavado
que al verlo dolor causaba
al momento los vecinos
en el criminal sospechaban.
A dar parte a la justicia
se marchan sin vacilar
pronto las autoridades
detienen al criminal.
Y fuertemente amarrado
a la prisión le llevaban
ahora preso en la cárcel
el triste juicio esperaba.
Aquí termina el relato
de este hecho criminal
ocurrido en los Barrios
cerca Valencia de Don Juan.