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Cultura / El Hilorio

Joven comida por los lobos

¡Oh Corazón de Jesús!
hijo de la madre amada
préstanos tu entendimiento
e ilumínanos el alma.
Si nuestra madre permite
de que lo cuente sin falta
porque sin ella no puedo
referir tales desgracias.
En el pueblo de Acevedo
un matrimonio habitaba
hombre de muy buen poder
que la religión guardaba.
e familia solo tiene
una chica que la llaman
por gusto de sus padrinos
Petronila de la Rama
muy querida de sus padres
porque más ya no esperaban.
Y el día ocho de febrero
había una gran nevada
que las haciendas no salen
hace ya una temporada
y las fueras en los montes
se encuentran amedrentadas.
Más el padre de la chica
aquel día caminaba
a junta de ayuntamiento
a un pueblo, a corta distancia.
Y la dijo a su mujer
que a dormir no le esperara
que no se puede andar tarde
con que estate descuidada.
Después de que marchó el
la pequeña comenzaba
a decir a la noche
me ha de dejar sin falta
ir un rato al veladero
que me han dicho las muchachas
que tienen mucha función.
Y su madre contestaba:
Hija eso no puede ser
porque tenemos la casa
algo distante del pueblo
y los lobos por ahí andan.
La chica con grande llanto
a u madre incomodaba
y por no quitarla el gusto
la dijo que caminara.
La Petronila camina
con gran gusto y algazara
se terminó la función
van cada uno a sus casas.
Los del velorio caminan
alegres y sin tardanza
ya todos se han recogido
esta sola es la que falta.
Aquí se para la pluma
pues muy cerca de su casa
los lobos la acometieron
y decía en voces altas:
¡Madre que me come el lobo
abra la puerta sin tardanza!
Si te come que te coma
que buen provecho les hagas
yo a abrirte no me levanto
te dije que no marcharas
y ahora vienes con mentiras
vuelve otra vez dónde estabas.
La chica sin hablar más
aquellas fieras la agarran
haciéndola en mil pedazos
con ella se alimentaban.
Apenas amanecía
de la cama se tiraba
abrió la puerta corriendo
y vio en la nieve pisadas.
Y a los pocos pasos que anduvo
con un pastor se encontraba
que iba a dar vuelta al rebaño
que en el invernal estaba.
Y le dice: ¿Y mi chica?
¡Habrá dormido en tu casa!
la contesta: no señora.
Y esta, cuando esto hablaban
vieron un rastro de sangre
y de los lobos pisadas
y a pocos pasos que han dado
algo de ropa encontraban.
Al conocerla la madre
cayó al suelo desmayada
el pastor quedó asustado
y a los vecinos llamaba.
El pueblo se alborotó
y a la mujer auxiliaban
Virgen de la Soledad
¡Oh, que terrible desgracia!
Y en cuanto venga su padre
me matará a mí sin falta
por el gusto que la di
no siendo yo la culpada.
Un vecino de este pueblo
a Matías fue a buscar,
emprendieron el camino
y Matías preguntaba:
¿Qué ha ocurrido hoy en mi pueblo
que tan deprisa me llaman?
Pues que quieres que te diga,
una noticia muy mala.
Que ha ocurrido con los lobos,
anoche o esta mañana,
que comieron a tu chica
y tu mujer la malvada
no quiso abrir la puerta
se pensó que se trataba
una broma de su hija
y la ha pagado bien cara.