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Cultura / El Hilorio

La salvó la cruz

Pongan atención señores
lo que les voy a explicar
este caso ocurrido
muy cerca de Ciudad Real.
Con una joven muy bella
y un hombre sin corazón
que iba a cometer un crimen
pero la cruz lo evitó.
En este pequeño pueblo
vive una joven muy bella
era admiración de todos
y de oficio costurera.
Llegó la fiesta en el pueblo
y en el baile de verbena
un caballero muy rico
le pidió bailar con ella.
Y cuando estaban bailando
la vio que era tan bella
la apreció su corazón
su honra vida y riqueza.
Y la joven que ignoraba
la falsedad del amor
creída de su juramento
le entregó su corazón
Vivieron un poco tiempo
con felicidad colmada
pero al fin llegó el momento
en que quedó abandonada.
Aquel hombre libertino
que reía de su amor
a todas juraba amarlas
y a todas abandonó.
Al poco tiempo la joven
dio a luz una hermosa niña
y lo mismo que a su madre
la pusieron Rosalía.
Esta joven al criarla
pensaba en su triste signo
como decirle a su hija
su padre quien había sido.
Llegó la niña a cumplir
dieciocho años de edad
y la madre cayó enferma
de bastante gravedad.
La joven viendo a su madre
cada día ir a peor
y acabado su dinero
para su alimentación.
Los vecinos la ayudaban
en todo lo que podían
pero también se cansaban
de darla todos los días.
Al fin llegó el triste día
ya no tenía que darla
saliendo a pedir limosna
con el fin de alimentarla.
Ha encontrado un caballero
le pide con mucha pena
deme usted una limosna
que tengo a mi madre enferma.
Cuando el caballero vio
aquella cara de cielo
la dice vente conmigo
que aquí no llevo dinero.
Ya que está fuera del pueblo
aquel corazón de lobo
pidió a cambio de dinero
lo que vale más que le oro.
Al oír lo que pedía
la joven se horrorizó
y cual su deber sería
salvar su madre o su honor.
Al fin se dejó llevar
tan transida de dolor
porque salvar a su madre
fue primero y superior.
El traidor la llevó a un bosque
cuando estaba en su interior
junto a una cruz de piedra
quiso hacer su ejecución.
Y cuando iba al instante
aquel hecho a cometer
siente una voz que le dice
criminal ¿que vas a hacer?
Aquel hombre descompuesto
tras de la cruz siente hablar:
Mira que es tu misma hija
la que vas a deshonrar.
Aquel hombre enloquecido
con semblante de la muerte
coge en brazos a su hija
en un abrazo muy fuerte.
Vamos dónde está tu madre
hija de mi corazón
a ver si puedo salvarla
para pedirla perdón.
Llegó corriendo a la casa
y la ve enferma en la cama
se arrodilla junto a ella
diciéndola estas palabras:
Perdona mujer querida
lo que te he hecho sufrir
hoy la mano del Señor
me ha traído hacia ti.
Venga el médico y el cura
el juez y la autoridad
hoy es mi arrepentimiento
contigo me he de casar.
Y tú ya tienes riquezas
hija de mi corazón
pero perdona a tu padre
por ser un mal vividor.
Cuentan que viven felices
los tres en gracia de Dios
gracias a aquel gran milagro
que la cruz de piedra obró.